COSAS QUE PASAN DETRÁS DE CÁMARA QUE NUNCA NOTASTE. LOS FAMOSOS SON UNOS ENFERMOS

Sin duda has notado que las celebridades de Hollywood aparecen perfectas en cada alfombra roja y en cada evento público. Es por eso que solemos pensar que son personas muy diferentes a nosotros, pues no les conocemos ni un defecto, ni un error que los haga parecer humanos comunes y corrientes.

 

Sin embargo, lo que muy pocos saben es que detrás de tanta perfección de las celebridades, hay un asistente estresado procurando por que todo salga a la perfección.

 

Hoy te hablaremos de esos ¨héroes sin capa¨, esos asistentes que tienen que aguantar a sus malhumorados jefes sin que nadie les reconozca su trabajo. Las historias que te contaremos a continuación, te parecerán escalofriantes.

 

 

 

Muchas celebridades suelen pensar que el mundo entero gira alrededor de ellos, y es por eso que suelen ser muy malagradecidos con el trabajo que hacen sus asistentes, pues se sienten dueños de su tiempo y de su persona. A continuación, te contaremos algunas historias de asistentes que la pasaron muy mal trabajando para algunas celebridades:


La ex asistente de Lady Gaga

La ex asistente de Lady Gaga, Jennifer, terminó demandando a su jefa, pues asegura que durante los dos años que trabajó con ella sufrió todo tipo de abuso sicológico. Por ejemplo, a Lady Gaga no le gustaba dormir sola, por lo que Jennifer era obligada a dormir en la misma cama o dormir en un sillón a su lado, cuando visitaban hoteles durante sus giras.

Jennifer se encargaba de todo, trabajando horas extras, sin paga extra ni vacaciones, pues Lady Gaga no se lo permitía, prometiéndole que pronto llegaría su descanso, cosa que nunca llegó. Es por eso que Jennifer terminó demandando a su jefa, prometiendo que jamás volvería a trabajar con ella, aunque Lady Gaga le ofreció mucho dinero para que regresara.

Naomi Campbell: candil de la calle oscuridad de su casa

Todos sabemos que las modelos pueden ser muy pedantes, pues al ser tan hermosas, piensan que merecen que se cumplan todos y cada uno de sus caprichos; sin embargo, Naomi lo llevó al extremo.

Ella es famosa por cambiar rápidamente de asistente, pues no muchas empleadas la pueden tolerar.
En una ocasión, despidió a una asistente por faltar una vela de olor en su habitación de hotel. Así es, Naomi dio la orden de tener exactamente 30 velas de olor a lirio encendidas para cuando llegara a su habitación. Su asistente solo pudo conseguir 29, pues estaban agotadas en toda la ciudad. Cuando Naomi llegó, contó las velas y entró en un ataque de coraje por lo que su asistente terminó renunciando, pues no podía creer que su jefa estuviera haciendo tanto alboroto por una sola vela. Así de ridículas pueden ser las estrellas. 
Loading...
Close